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Reseña de «Aro, el guerrero lobo» en el blog Histolis.

«Aro, el guerrero lobo» no deja de darme satisfacciones. Una nueva reseña de la obra, esta vez en el blog Histolis, para los amantes de la novela histórica.

Tengo que dar las gracias al administrador del blog por su reseña, por las palabras que dedica a la obra. Para mí es una nueva satisfacción saber que «Aro, el guerrero lobo» sigue teniendo éxito entre los lectores de novela histórica.

Si queréis leer la reseña de Histolis, pinchad aquí.

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Reseña de «Aro, el guerrero lobo» en Bellumartis Historia Militar.

El día de San Patricio nos trae una nueva reseña de «Aro, el guerrero lobo», esta vez de la mano del blog Bellumartis Historia Militar y de su administrador, Francisco García Campa.

Podéis leer esta interesante reseña pinchando aquí.

Francisco ha interpretado muy bien la estructura de la novela, está claro que la ha leído con atención y con buen espíritu crítico.

Quiero dar las gracias a Francisco García Campa por tomarse la molestia de leer «Aro, el guerrero lobo» y por escribir esta gran reseña.

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Portada de “Aro, el guerrero lobo”.

 

Reseña de «Aro, el guerrero lobo» en Hislibris.

Hoy tenemos una nueva reseña de «Aro, el guerrero lobo», esta vez en la prestigiosa web Hislibris, dedicada a los libros de Historia. Agradezco a Hislibris que se haya fijado en «Aro, el guerrero lobo» para reseñarla en su web.

Si queréis leer la reseña, podéis hacerlo pinchando aquí.

Aro, en árealibros.

Luís Martínez González habla de “Aro, el guerrero lobo” en una entrada en la web literaria árealibros.

Si quieres leer lo que dice sobre Aro, pincha aquí.

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La presentación de “Aro, el guerrero lobo”, en La Opinión de Zamora.

Hoy, en la página de Toro del diario La Opinión de Zamora, podemos leer la noticia de la presentación de Aro, el guerrero lobo que tuvo lugar en la Casa de Cultura de Toro el pasado viernes a las 20:30 h. Podéis leerla aquí:

Presentación de Aro, el guerrero lobo.

Para mí fue una experiencia inolvidable presentar por primera vez mi primera obra ante mis familiares y amigos, acompañado por todos ellos y de la mano de José Navarro, a quien nunca podré agradecer lo suficiente sus palabras durante el acto. Pronto editaremos el vídeo de esta presentación para que podáis ver lo que allí se dijo.

“Aro, el guerrero lobo”, en casa.

Hoy hemos recibido los ejemplares de Aro, el guerrero lobo que me corresponden por contrato. ¡Por fin tenemos a Aro físicamente en nuestras manos!

Augusto y Aro

Ha sido una sensación difícil de describir, tener el libro en mis manos, poder tocarlo, olerlo, pasar sus hojas y leer lo que hasta hace muy poco tiempo estaba en un archivo word o pdf en mi ordenador, o era un manuscrito impreso en casa para hacer correcciones.

La maquetación, el estilo de letra, la portada… Todo ha sido una nueva experiencia para mí, el resultado de la transformación de la criatura que imaginé y empecé a escribir hace tiempo en la obra que podrán disfrutar todos los lectores que estén dispuestos a adentrarse, como yo lo hice, en  el mundo de los vacceos.

Lector, te invito una vez más a que te atrevas a abrir las páginas de Aro, el guerrero lobo y disfrutes con su mundo y sus aventuras.

“Aro, el guerrero lobo” ya está a la venta.

Por fin ha llegado el momento. Aro, el guerrero lobo ya está a la venta.

Cubierta de Aro, el guerrero lobo.

Cubierta de Aro, el guerrero lobo.

Por el momento ya está disponible en formato ebook en Amazon y otras plataformas, y en unos pocos días podréis encontrarlo y adquirirlo en formato papel en librerías y grandes superficies, además de en plataformas digitales. Si no lo encontráis en vuestra librería habitual, os animo a que preguntéis a vuestro librero por él y lo pidáis, porque es casi seguro que lo tenga en su catálogo.

Espero que disfrutéis con la lectura de Aro, el guerrero lobo y conociendo el mundo de los vacceos tanto como yo lo he hecho escribiendo esta historia para vosotros.

Los vacceos IV: Los guerreros.

No es fácil explicar el tipo de armamento que utilizaban los vacceos, puesto que, por desgracia, no se han descubierto aún demasiados restos, pero sí los suficientes como para saber que su tipo de armamento no difería mucho del de sus vecinos, amigos y supuestos parientes, los arévacos.

Guerrero vacceo (pintiavaccea.com).

Guerrero vacceo (pintiavaccea.com).

Utilizaban lanzas largas de madera, con punta ancha en forma de hoja y regatón metálico. Los escudos podían ser de dos tipos. El primero de ellos, la caetra, era un escudo circular de madera, de entre 50 y 70 centímetros de diámetro, con un umbo central metálico que protegía el asa por el que el guerrero sujetaba la caetra. El segundo tipo, el típico escudo celta, ovalado, de unos 120 centímetros de largo y con una spina central que partía del umbo y recorría el escudo en vertical. En el centro, el umbo estaba recubierto por una pieza metálica, de hierro o bronce, que reforzaba la protección de la mano. Se solía pintar de colores llamativos y motivos geométricos, generalmente representando al sol.

Guerrero vacceo.

Guerrero vacceo.

La cota de malla, influencia de los galos, era un lujo que sólo podían permitirse los guerreros más ricos o los que la consiguieran como botín. Algunas de ellas contaban con una protección para los hombros. Por tanto, la mayoría de los guerreros combatían con unas pequeñas placas metálicas que les protegían el pecho, atadas al torso por correas de cuero, o bien vestidos simplemente con sus túnicas o desnudos; estos últimos lo hacían tratando de demostrar su valor al enemigo.

Los cascos, que también eran un lujo que pocos podían permitirse, a no ser que se lo quitasen a un enemigo caído, podían ser de hierro, bronce o mixtos, casi siempre del tipo Montefortino o de los modelos La Tène I y Hallstatt. Algunos de los guerreros prescindían de las protecciones para las mejillas.

Casco ceremonial de tipo Montefortino.

Casco ceremonial de tipo Montefortino.

Las espadas eran de antenas atrofiadas, de la misma longitud que el antebrazo de un hombre, y de doble filo. Eran influencia de las largas espadas galas, aunque de menor longitud y de punta más aguzada. Los galos solían utilizar el tajo; los vacceos y arévacos preferían la estocada. Se trataba de un arma de tanta calidad y tan efectiva, que los romanos, tras probarlas en sus propias carnes, decidieron adoptarla como arma “reglamentaria” y la llamaron gladius hispaniensis, para recordar la procedencia de tan magnífica arma. Los vacceos la llevaban dentro de una vaina de madera reforzada con piezas metálicas.

Espadas de antenas atrofiadas.

Espadas de antenas atrofiadas.

También usaban pequeños puñales de antenas de pequeña hoja triangular y los denominados puñales biglobulares, llamados así por finalizar su empuñadura en un disco y por tener otro engrosamiento con la misma forma en la mitad de la misma.

Puñal biglobular.

Puñal biglobular.

Según Diodoro Sículo, “Sus espadas tienen doble filo y están fabricadas con excelente hierro, también tienen puñales de un palmo de longitud. Siguen una práctica especial de fabricación de sus armas pues entierran láminas de hierro y las dejan así, hasta que con el curso del tiempo el óxido se ha comido las partes más débiles quedando solo las más resistentes (…). El arma fabricada de esta forma descrita corta todo lo que pueda encontrar en su camino, pues no hay escudo, casco o hueso que pueda resistir el golpe dada la extraordinaria calidad del hierro (..)” (Diodoro 5, 33).

Los vacceos I: El país de los vacceos.

Esta es la primera de una serie de entradas para que aquellos que os decidáis a leer Aro, el guerrero lobo os familiaricéis con el mundo en que probablemente vivieron Aro y los demás personajes de la obra. Lo haré desde un punto de vista informativo, sin adelantar absolutamente nada del argumento de la novela. No va a haber spoilers. Sólo pretendo que a través de imágenes y comentarios breves, os hagáis una idea de cómo eran la tierra de los vacceos, Roma, Cartago y el Mediterráneo Occidental en la época en que transcurre la obra; para que conozcáis cómo vestían, dónde vivían o qué comían los vacceos, cómo iban armados sus guerreros… En definitiva, todo aquello que pueda ayudaros a imaginar mejor a los personajes de la obra cuando estéis leyéndola.

En esta primera entrada y mediante el mapa adjunto, os presento el país de los vacceos. Se corresponde con la cuenca media del Duero, lo que actualmente es el centro de Castilla y León: toda la provincia de Valladolid y parte de las de Zamora, Salamanca, León, Palencia, Burgos, Ávila y Segovia.

El país de los vacceos.

El país de los vacceos.

Las fronteras de este territorio nunca fueron fijas; cambiaban de manera continua, dependiendo de la fortaleza de los vacceos o de sus vecinos. Pero de forma aproximada, el río Astura (Esla) era la frontera con los astures. En el norte, la frontera con los cántabros y turmódigos era una línea entre los ríos Astura, Pisorica (Pisuerga) y Arlanza a la altura de Viminatium (Sahagún) y Segisamo (Sasamón). La frontera del este con berones, pelendones y sus parientes los arévacos no estaba muy definida. Al sureste y sur, el Sistema Central constituía la frontera con los carpetanos y vettones. Y por fin, al suroeste, el límite con los vettones estaría alrededor del Tormes. Por ejemplo, se sabe que Helmántica (Salamanca) perteneció unas veces a los vettones y otras a los vacceos.

En cuanto a las ciudades (oppida), mientras que la ubicación de algunas de ellas -como Pallantia (Palencia) o Cauca (Coca)- se conoce con exactitud, los arqueólogos e historiadores aún no se ponen de acuerdo sobre dónde se situaron otras, como Albocela, Amallóbriga o Intercatia. Yo no soy historiador, sino escritor, y por ello me he permitido elegir entre las distintas ubicaciones candidatas a haber sido una ciudad vaccea (oppidum), para ambientar mi obra. Las ubicaciones que se muestran en el mapa corresponden a las que yo considero más probables y, por tanto, he elegido para Aro, el guerrero lobo.